Reseña | El día que dejó de nevar en Alaska

24 de diciembre de 2024

 

El día que dejó de nevar en Alaska

AUTOR/A - ALICE KELLEN

EDITORIAL - TITANIA

PÁGINAS - 352

⭐⭐⭐⭐⭐

Un chico con el corazón de hielo.

Una chica que huye de sí misma.

Dos destinos que se cruzan.

Heather cree que solo hay tres cosas que sabe hacer: atraer problemas, salir huyendo y correr. Así es como termina en Alaska, en un pequeño pueblo perdido, trabajando de camarera mientras intenta llevar una vida nueva y tranquila. Su único problema es que uno de los dueños del restaurante parece odiarla y que ella nunca antes ha conocido a nadie que despierte tanto su curiosidad. Nilak es reservado, frío y distante, pero Heather puede ver a través de todas las capas tras las que se esconde y sabe que en ocasiones hay recuerdos que pesan demasiado; como los de sus propios errores, esos que intenta dejar atrás. 

Pero, a veces, la vida te da una segunda oportunidad.

La nieve empieza a derretirse.

Y todo encaja.


Opinión Personal:

El día que dejó de nevar en Alaska nos cuenta la historia de Heather, una chica que está perdida y que necesita reconducir su vida. Decidida a alejarse de las personas tóxicas que tiene a su al rededor y dispuesta a mejorar su vida para dejar de decepcionar a su familia mientras se reencuentra a sí misma decide escapar a Inovik Lake, un pequeño pueblo de Alaska. En el momento en que pone un pie en Alaska no puede evitar pensar que se ha equivocado, y sus pensamientos se reafirman cuando un perro del tamaño de un lobo se lanza a por ella. Por suerte para ella, resulta ser Caos, uno de los perros que cuida John, un hombre un tanto gruñón que será su vecino en esta nueva vida. Tras su primer encuentro Caos y Heather formarán una amistad que lo más entrañable. 

Con la ayuda de su vecino John, Heather encuentra un trabajo como camarera en el bar local donde no tardará en hacerse amiga de Seth, uno de los propietarios y la persona encargada de cocinar, mientras que el otro propietario, Nilak, será todo lo contrario; gruñón, borde y un tanto antipático. 

Pese a que todo el mundo cree que tardará dos días en marcharse del lugar y volver a vivir en un sitio cálido, Heather no dudará en hacerles cambiar de opinión y demostrar que está ahí para quedarse.


Adoro a Heather muchísimo porque siento que tenemos bastantes cosas en común, aunque por desgracia yo no pude coger mis cosas y marcharme lejos. Una chica que siempre ha vivido en la sombra de alguien que decía ser su amiga y que no paraba de generarle una inseguridad tras otra, pero que pudo darse cuenta de que necesitaba alejarse de esa toxicidad y no lo dudó ni un momento. Sigue siendo una persona con problemas y con muchas inseguridades pero está dispuesta a mejorar, volver a ser la persona que era y poder demostrarle a su familia que, pese a todo lo que ha ocurrido, sigue siendo ella. La amistad que genera con Caos me parece de las más bonitas que existen entre una persona y un animal, es imposible no cogerle cariño a esa bolita de pelo.

Nilak, pese a ser arisco y poco hablador al principio, poco a poco se irá ganando nuestro corazón, pues igual que Heather tiene sus propios demonios que lo hacen ser como es. Veremos esa lucha por no querer dejar a nadie más entrar en su vida mientras su corazón se va descongelando por Heather y como ambos encuentran apoyo en la otra persona sin apenas darse cuenta. Me hubiera encantado tener capítulos desde su punto de vista, y aunque en la edición especial los tenemos me parecen insuficientes, necesito más de él. 

Los personajes secundarios me parecen maravillosos y es imposible no encariñarse con todos y cada uno de ellos, Seth posiblemente es la primera persona que recibe a Heather con los brazos abiertos y la hace sentir parte del lugar; John se acaba convirtiendo como un padre que la cuida y se preocupa por ella. Naaja, pese a su actitud descarada se convertirá en alguien esencial en la vida de nuestra protagonista, amaría tener una persona como ella en mi vida. Y por último pero no menos importante Sialuk, la pareja de Seth, es todo lo que una amiga debería ser. Todos terminan convirtiéndose en una found family para Heather.


El libro está narrado desde la perspectiva de Heather, nuestra protagonista, pero que se intercala con capítulos narrados por Annie en forma de diario, aunque sus capítulos me han gustado no he congeniado con Annie en ningún momento. No es que sea un mal personaje pero tiene ciertas actitudes que a mi me tiran para atrás, aun así, es necesaria para nuestra historia. 

Posiblemente la trama sea de las más flojas dentro de los libros de Alice aunque tiene algunos giros que no puedes esperar, otros en cambio los vas deduciendo sobre la marcha. Un libro que nos habla sobre las segundas oportunidades, la reconciliación con nosotros mismos, el amor familiar y como tenemos que enfrentarnos a nuestro pasado si queremos seguir adelante. La ambientación me parece perfecta, como es capaz de de hacernos sentir parte de Alaska, conociendo sus costumbre, comidas populares y deportes como pueden ser el mushing y el canicross. 


Actualmente es mi libro favorito de Alice Kellen, desde que lo leí el año pasado ya han caído dos relecturas más (y las que quedan) pues se ha convertido en mi hogar, en un refugio, un lugar al que huir siempre que las cosas vayan mal porque siempre me voy a sentir comprendida por sus personajes. 


"Todos los que tenemos un corazón que late y siente, tenemos también defectos. Son cosas que van de la mano."

Reseña | Quedará el amor

28 de octubre de 2024

 

Quedará el amor.

AUTOR/A - ALICE KELLEN

EDITORIAL - PLANETA

PÁGINAS - 400

⭐⭐⭐⭐⭐

El sol baña los acantilados y las aguas turquesas del mar de Cornualles cuando Jane Bellamy y Cedric Stone se conocen en el verano de 1939. No están destinados a ser una ecuación perfecta, pero son jóvenes y el amor lo arrolla todo a su paso. Así que esta historia comienza como otras muchas: él y ella se enamoran. Hay primeras palabras, primeras miradas y primeros besos. Y luego la guerra, la nada. Solo oscuridad. Todo cambia.

Años más tarde, en un hospital de Edimburgo, Margot Abbot sostiene en la mano un anillo que pertenece al paciente que dormita en la cama, Cedric Stone. Ella todavía no lo sabe, pero está a punto de abrir un baúl de recuerdos y descubrir qué ocurrió tras aquellos luminosos días de estío que quedaron atrás.


Opinión Personal:

Margot Abbot es una joven que ha tenido que vivir una vida difícil a una edad muy temprana: sus padres murieron con una diferencia de meses y confió en un chico que parecía querer salvarla pero que al final le hizo pasar un infierno. Actualmente es madre soltera y trabaja de limpiadora en un hospital, haciendo todo lo posible por salir adelante y darles a sus hijos una buena vida. Un día de trabajo se encuentra con Cedric Stone, un señor con una enfermedad terminal y con el que hará una buena amistad, cada día éste le contará como conoció al amor de su vida, cómo la guerra los separó y como acabó siendo un hombre algo testarudo al que le cuesta conectar con sus hijos. 


¿Qué puedo decir? Estoy completamente enamorada de esta historia y de la forma tan increíble que tiene Alice Kellen de contar historias. Sin duda alguna este libro va directo a mi top 3 de la autora.


Todos los personajes me han encantado, y mira que es difícil cogerle cariño a todos los personajes de una misma obra pero en "quedará el amor" así fue. Conocer toda la vida de Cedric, desde su juventud hasta su vejez ha sido todo un viaje; me enamoré de ese joven que vivía con su familia en una granja de Cornualles y le cogí cariño al viejito gruñón que nos encontramos en la habitación del hospital con ese humor tan peculiar que tiene. La historia de su vida y de su amor con Jane fue tan preciosa como desgarradora. Por otro lado Margot es mi niña bonita, mi personaje favorito al que quiero proteger y cuidar y desear de todo corazón que tenga la vida que se merece. Me sentí muy identificada con ella y su forma de ser. Una persona capaz de cortar sus propias alas para que los demás puedan volar, que siempre piensa en las necesidades de otras personas antes que en las suyas, una mujer muy cariñosa con las personas que le rodean pese a las cosas por las que ha tenido que pasar y que siempre tiene palabras amables para todos. Como bien dice Cedric, ella es un rayo de luz. 


Personajes que se merecen una mención por lo increíbles que son nos encontramos con; Eleanor, la vecina de Margot y posiblemente la mujer más buena y maravillosa que pueda existir en el mundo. Amé como protegió a Margot en cuanto la conoció, como la ayuda con su casa y sus hijos sin pedir nada a cambio. La forma en la que se ha convertido en un pilar enorme y muy importante para nuestra protagonista y que sin duda queremos como si fuese parte de la familia. Ambos hijos de Margot son maravillosos y los he cogido un cariño enorme por su personalidad y su desarrollo durante la historia, sobre todo a Peter, pero confieso que Anna se llevó mi corazón por su forma de ser y sus incontables preguntas raras. Y por último tenemos a Graham, que siendo totalmente sincera al principio no me caía muy bien, las primeras impresiones cuentan y él no me pareció para nada agradable aunque entiendo el porqué de su carácter en determinado momento, aun así, según iba pasando las páginas no podía evitar ir enamorándome de él sin apenas darme cuenta. Pero reconozco que me hubiese gustado saber más sobre él. En definitiva nos encontramos con personajes muy realistas con los que es sencillo empatizar.


La trama ha sido magnífica, y eso que no soy una persona a la que le gusten las historias sobre guerras y los horrores que se vivieron, pero es que está escrito tan bien y de una forma tan cuidada que me leería mil libros más así. Pese a que en ciertos aspectos puedo ser algo predecible también nos encontramos con giros inesperados capaz de mantenernos pegados a sus páginas. Creo que el libro me duró apenas 4 días. Es una historia con la que se llora y mucho, no os voy a engañar, creo que a partir de la mitad del libro fue cuando no pude aguantar más las lágrimas y no paré hasta que lo terminé, es que es una historia muy conmovedora. Aunque no todo es tristeza ya que hubo muchísimos momentos que lograron sacarme una sonrisa. 


La pluma de Alice Kellen es espléndida, con una narrativa más adulta si la comparamos con otros libros de la autora, pero aun así sencilla y fácil de entender. Te hace reflexionar sobre lo corta que es la vida y como hay algunas cosas y/o personas que no llegamos a valorar lo suficiente hasta que es demasiado tarde y sobre el amor y su importancia en nuestras vidas y como éste puede cambiar a las personas. Pese a todas las lágrimas derramadas este libro ha sido como casita, un sitio donde poder refugiarme. 


"Si el tiempo no discurriese sin interrupción hacia delante, si pudiésemos saltar atrás y volver a casillas ya conocidas como en un tablero de juego, ellos regresarían una y otra vez a ese instante. Se encontrarían, la arena les haría cosquillas bajo los pies, tendrían veinte, cuarenta, sesenta, ochenta años y él le preguntaría: «¿Y ahora qué?». Y ella, con la boca llena de risa, contestaría: «sigamos viviendo con los ojos cerrados, que siempre quedará el amor»."